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Alacha

Sardinella auritaValenciennes, 1847

La alacha es el clupeido que todo el mundo confunde con la sardina, y en Canarias buena parte de lo que se come como sardina es en realidad esta especie. Aquí aprendes a separarlas en tres segundos y a pescarla con pluma, corcheo y engodo.

Ilustración de Alacha (Sardinella aurita)
NOAA Photo Library · Public domain · Origen

Cómo identificar la alacha

La alacha es un clupeido esbelto, de sección casi cilíndrica, con el dorso verde azulado y los flancos de un plateado muy limpio. A simple vista parece una sardina alargada, y ahí empieza el problema: en la caja del pescadero y en el cubo del muelle se mezclan a diario. La diferencia se resuelve en tres segundos si sabes dónde mirar, porque los rasgos que separan a Sardinella aurita de la sardina no dependen del tamaño ni de la frescura.

El pedúnculo caudal es fino, la cabeza pequeña, el ojo lleva párpado adiposo y la boca, terminal, apunta algo hacia arriba. Las branquispinas son largas y numerosísimas: es un filtrador puro.

Rasgos que no fallan

  • Sin manchas en el flanco: la sardina luce una hilera de puntos oscuros bajo la línea del dorso. La alacha no los tiene nunca: un flanco plateado limpio resuelve casi todas las dudas.
  • Opérculo liso: mira la tapa branquial al trasluz. En la sardina está recorrida por estrías radiales bien visibles, como los radios de un abanico; en la alacha es lisa.
  • Mancha dorada tras el opérculo: en ejemplares frescos aparece un toque dorado en el arranque del flanco. Se pierde con las horas y con el hielo, así que míralo al capturarla.
  • Silueta cilíndrica: la alacha tiene aspecto de torpedo y parece más larga que una sardina del mismo peso.
  • Escamas alares: dos escamas modificadas y puntiagudas a cada lado de la base de la cola, propias del género Sardinella.
  • Quilla ventral discreta: tiene escudetes, pero suaves al tacto, nada que ver con la lima del vientre del espadín.

Dónde vive y dónde buscarla

Es una especie de aguas templadas y cálidas. Ocupa el Mediterráneo y el Atlántico oriental desde el sur peninsular hasta el golfo de Guinea. En España abunda en el litoral mediterráneo, Baleares, Alborán, el golfo de Cádiz y sobre todo en Canarias. Vive en la columna de agua y se arrima a la costa cuando sube la temperatura. Los puntos que más rinden son:

  • Bocanas y dársenas de puerto, sobre todo con luz artificial nocturna y descargas de pescado que concentran plancton.
  • Espigones y escolleras exteriores con corriente lateral y de 4 a 15 metros de fondo: los bancos pasan por pasillos muy definidos.
  • Puntas y cantiles canarios, donde entra pegada a la roca siguiendo el plancton que empuja la marea.
  • Bahías abiertas del sur y de Alborán, con la barca fondeada sobre 15 a 40 metros y engodo trabajando.

Comportamiento y alimentación

Es gregaria hasta el extremo. El cardumen se mueve como un solo cuerpo y sube o baja según la luz: de noche se dispersa hacia la superficie y con sol alto se hunde y se apelotona. Esa rutina condiciona la pesca, porque no buscas un pez, buscas el banco.

Se alimenta filtrando copépodos, larvas de crustáceos, huevos de otros peces y fitoplancton. Por eso rara vez ataca un cebo grande y por eso las plumas pequeñas y brillantes rinden mucho más que cualquier trozo de carnada.

Desova en los meses cálidos, con puestas sucesivas de huevos pelágicos. Crece rápido y madura pronto, de ahí que su abundancia varíe tanto de un año a otro. Es alimento básico de bonitos, melvas y anjovas: si ves gaviotas picando en vertical, debajo casi siempre hay alachas.

Cómo pescar la alacha

Sabiki o pluma desde muelle y escollera

El método reina. Bajo de 5 a 8 anzuelos del 10 al 14 con pluma o piel de pez blanca o rosa, lastrado con 15 a 40 gramos. Lanza, deja caer contando segundos hasta dar con la altura del banco y recupera con tirones cortos. Con el cardumen dentro es normal subir tres o cuatro peces por lance.

Corcheo fino con engodo

Flotador deslizante de 3 a 8 gramos, anzuelo del 14 al 18 con un trocito de gusana o quisquilla y goteo constante de engodo. Rinde menos peces por hora, pero selecciona ejemplares mayores y salva la jornada cuando el banco pasa de los reflejos.

Brumeo desde embarcación fondeada

Fondea sobre el paso del banco y monta un saco de engodo a media agua. La clave es que la nube sea continua: en cuanto se corta, el cardumen se descuelga con la corriente y tardas media hora en recuperarlo.

Cebos y señuelos

  • Bajos de plumas y sabikis del 10 al 14, con hilo de 0,16 a 0,20 milímetros; los de piel de pez con lámina holográfica rinden más en agua clara.
  • Trocito de gusana de rosca de medio centímetro en la punta de cada anzuelo de la pluma: multiplica las picadas con el banco frío.
  • Quisquilla pelada en anzuelo del 16, solo el abdomen, para el corcheo selectivo.
  • Masilla de pan y sardina con harina de maíz, para cebar y para escorar en el anzuelo dentro del puerto.
  • Engodo de sardina machacada con arena, a puñados pequeños cada minuto; la arena lo hunde y despista a las gaviotas.

Mejor época y mejores horas

De junio a octubre es cuando se pega a la costa y se pesca con regularidad en la península y Baleares; en Canarias la temporada se estira casi todo el año con altibajos. En invierno se retira a más fondo y desde tierra las capturas son anecdóticas.

Las mejores horas son el amanecer y la primera mitad de la noche en puertos iluminados: la luz concentra el plancton, el plancton concentra el banco y el ciclo se repite noche tras noche. En el sur atlántico manda la marea, con la entrante y el inicio del vaciante como momentos fuertes.

Equipo recomendado

  • Caña: telescópica de 3 a 4,20 metros con lastre de 20 a 60 gramos para plumear; inglesa o boloñesa de 4 a 5 metros para corcheo.
  • Carrete: bobina 2500 a 4000, freno suave y recuperación rápida.
  • Línea: nailon de 0,20 a 0,25 milímetros o trenzado de 0,10 con bajo de fluorocarbono de 0,18; el hilo fino mejora la caída.
  • Anzuelos: del 10 al 18, de hierro fino y punta química, porque la boca de la alacha es blanda y un anzuelo grueso la desgarra.
  • Accesorios: plomadas de 15 a 60 gramos, cubo con tapa, nevera con hielo desde el primer pez y frontal de luz roja para no espantar el banco.

Normativa y conservación

La alacha no figura entre las especies protegidas ni entre las catalogadas como invasoras, y la Lista Roja de la UICN la evalúa como de preocupación menor. Aun así conviene pescar con cabeza: un banco a tiro llena un cubo en media hora y no tiene sentido sacar más de lo que vayas a consumir.

La referencia estatal en mar para tallas mínimas es el Real Decreto 560/1995 y sus modificaciones, completada por las normas de cada comunidad autónoma. Revísalas antes de salir: varias comunidades aplican límites diarios de captura por pescador al conjunto de especies pelágicas. La licencia recreativa marítima es obligatoria en todo el litoral.

La alacha en la cocina

Es un pescado azul graso, sabroso y barato que gana mucho si lo tratas rápido. Desángrala y ponla en hielo nada más capturarla: se degrada antes que la sardina y de ahí viene buena parte de su mala fama. Entera y con escamas aguanta mejor la brasa.

A la parrilla o en espeto es donde mejor se defiende, con sal gorda y poco más. En Canarias se hace a la plancha con papas arrugadas y mojo, y sale muy bien en escabeche suave de laurel y pimentón. Las piezas pequeñas se enharinan y se fríen en aceite muy caliente. Si la vas a consumir cruda o semicruda, aplica antes la congelación preventiva frente al anisakis.

Consulta también: el calendario de pesca para planificar la temporada, las tallas mínimas orientativas y la licencia de pesca de tu comunidad antes de salir a por alacha.

Cómo pescar esta especie

Preguntas frecuentes sobre alacha

¿Cómo se diferencia la alacha de la sardina?

Por tres detalles. La sardina tiene una hilera de manchas oscuras en el flanco y el opérculo recorrido por estrías radiales muy visibles; la alacha no tiene manchas y su opérculo es completamente liso. Además, la alacha fresca muestra un toque dorado justo detrás de la tapa branquial y su cuerpo es más cilíndrico y alargado, con dos escamas puntiagudas en la base de la cola.

¿La alacha y la sardina son el mismo pescado?

No. Son dos especies distintas de la misma familia. La sardina es Sardina pilchardus y la alacha es Sardinella aurita, un pez de aguas más cálidas. En Canarias y en buena parte del sur, gran parte del pescado que se vende y se consume como sardina corresponde en realidad a la alacha, algo legal siempre que la etiqueta recoja la denominación correcta.

¿Cuál es la mejor técnica para pescar alacha desde el muelle?

El bajo de plumas o sabiki del 10 al 14 con una plomada de 15 a 40 gramos. Se lanza, se deja bajar contando segundos hasta dar con la altura del banco y se recupera con tirones cortos. Si añades un trocito de gusana de medio centímetro en la punta de cada anzuelo, las picadas se multiplican cuando el cardumen está parado o poco activo.

¿Cuándo es la mejor época para pescar alacha en España?

De junio a octubre en el litoral peninsular y balear, cuando el agua se calienta y los bancos se pegan a la costa. En Canarias hay alachas prácticamente todo el año, con altibajos. En invierno la especie se retira a mayor profundidad y las capturas desde tierra se vuelven muy escasas en casi toda la península.

¿La alacha sabe peor que la sardina?

No necesariamente: tiene menos fama porque se degrada más rápido. Si la desangras y la metes en hielo nada más sacarla, la diferencia con una sardina es mínima y en la brasa aguanta muy bien. Su mala reputación viene de ejemplares mal conservados que llegan blandos a la cocina, no de la especie en sí.

No lo confundas con…

Fuentes consultadas

Ficha revisada el 20 de septiembre de 2026.