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Jigging y slow pitch: guía completa de la pesca vertical

Las dos escuelas del jigging, el ciclo de trabajo, cómo elegir el jig y por qué el assist va arriba.

Guía elaborada por el equipo de Pesca Recreativa · Datos verificados el 12 de septiembre de 2026 · Fuentes y metodología

El jigging es pescar en vertical bajo el barco con un trozo de metal. Suena simple y no lo es: entre el jigging clásico —fuerza bruta y velocidad— y el slow pitch —cadencia, planeo y paciencia— hay dos filosofías opuestas que usan equipos distintos y pescan especies distintas.

Dos escuelas: vertical clásico y slow pitch

Jigging vertical clásicoSlow pitch jigging
IdeaImitar un pez huyendo a toda velocidadImitar un pez herido o moribundo que cae
MovimientoRecogida rápida con golpes largos de caña, sin pausaGolpes cortos de puntera y caídas controladas
Dónde ataca el pezEn la subidaEn la caída, casi siempre
JigAlargado y aerodinámico, cae rápido y rectoAncho, plano y asimétrico: planea y cabecea
AnzuelosAssist arriba, a veces triple abajoAssist arriba, frecuentemente doble
EspeciesServiola, lecha, atún, palometón, pelágicosPargo, dentón, mero, brótola, gallo, especies de fondo
FísicoMuy exigenteSostenible durante horas

Si empiezas, empieza por slow pitch

No por moda: porque perdona más. El jigging clásico exige una cadencia física que se aprende con horas y castiga mucho el hombro; el slow pitch se basa en dejar que el jig trabaje solo durante la caída, y un principiante puede pescar bien desde el primer día si respeta una regla: dar el golpe y no volver a tocar la caña hasta que el jig haya terminado de caer.

El equipo

Cañas muy cortas, de 1,60 a 2,10 m, y ahí no hay margen: la caña trabaja en vertical y una larga solo añade palanca en tu contra. El slow pitch se mueve en 1,85-2,00 m y el vertical clásico en 1,60-1,80 m. El dato que manda no es el lastre sino el gramaje de jig: 30-90 g para micro y light, 60-150 g, 60-180 g, 90-210 g y 120/200 g para slow jigging profundo.

En carretes, en slow pitch domina el baitcasting —los multiplicadores pequeños de perfil bajo o convencionales— porque permiten controlar la caída con el pulgar y recuperar con el eje de la caña alineado. En vertical clásico también se usan frontales grandes. Lo que no es negociable es el freno: treinta kilos en 345 gramos, como el Hart Brutal GP 50 SLX de nuestra guía de carretes, es la clase de relación que hace falta.

Trenzado PE 1.5 a 3.0 como línea madre y bajo de fluorocarbono de 0,40 a 0,70 mm, de dos a cuatro metros, unidos por nudo FG. La razón del bajo largo aquí no es la visibilidad: es que el pez sube el jig hasta la superficie rozando el barco y las hélices.

El montaje y el ciclo de trabajo

MontajeTrenzado PE 1.5 - 3.0Fluoro 0,40 - 0,702 a 4 m, nudo FGAssist doblesiempre arribaJig ancho y asimétrico: planea al caerEl ciclo de trabajosubeplanea y cae1. Toca fondo y recupera 2-3 m2. Golpe corto de puntera + media vuelta3. Baja la puntera y NO toques nada4. El jig planea de lado mientras cae5. El ataque llega en la caída, casi siempre
Montaje y ciclo del slow jigging. El assist va arriba porque el ataque se produce sobre la cabeza del jig durante la caída. Ilustración propia de Pesca Recreativa.

El ciclo es siempre el mismo y hay que hacerlo mecánico: dejas caer hasta el fondo, recuperas dos o tres metros para salir de la piedra, y empiezas. Un golpe corto de puntera acompañado de media vuelta de manivela, la puntera vuelve a bajar y el jig planea de lado mientras cae. Ahí es donde ataca. Repites subiendo poco a poco, hasta unos diez o quince metros del fondo, y vuelves a bajar.

Por qué el assist va arriba

Es la pregunta que todo el mundo hace la primera vez. En jigging vertical, la mayoría de los ataques se producen sobre la parte alta del señuelo durante la caída: el pez sube desde abajo y muerde por delante. Un anzuelo en la cabeza prende mucho mejor en ese gesto y, de paso, reduce muchísimo los enganches en el fondo respecto al triple inferior de toda la vida. En slow jigging se montan a menudo dos assist para cubrir ambos lados del jig.

Cómo elegir el jig

Tres variables, por orden de importancia:

  1. El peso. No lo eliges tú: lo elige la profundidad y la corriente. La regla práctica es el peso mínimo que te permita mantener la vertical. Si tu línea sale en diagonal, estás corto de peso y no controlas nada. Como orientación, un gramo por metro de profundidad es un punto de partida razonable, que habrá que subir con corriente o deriva.
  2. El perfil. Alargado y compacto para caer rápido y trabajar con corriente; ancho y plano para que planee y cabecee. Es la diferencia entre las dos escuelas, hecha metal.
  3. El color. Importa menos de lo que se vende. A poca profundidad y con luz, los naturales y plateados; a partir de cincuenta o sesenta metros, donde ya casi no llega luz, mandan el glow (fotoluminiscente) y los colores de alto contraste.

Familias emparentadas que conviene conocer: el inchiku, un jig con faldón de goma y pulpo colgando, muy eficaz en fondos mixtos; y el tai rubber, cabeza plomada con faldón de gomas finas que se recoge lento y uniforme sin dar un solo golpe —lo contrario de todo lo demás— y que en España funciona muy bien para pargo, besugo y dentón. Están todos explicados en la guía de señuelos.

Leer la sonda y encontrar el pez

El jigging es la modalidad donde la sonda deja de ser un lujo. Lo que buscas no son «peces en pantalla», sino estructura: un cambio brusco de profundidad, un bajo, un pecio, el borde de una veril. El pez se pone donde la corriente choca con algo.

Y una vez encontrado, lo decisivo es mantener la vertical. Si el barco deriva y tu línea sale en ángulo, el jig no cae como debe y además pierdes el fondo. Un ancla flotante, o motor a puntos, marcan la diferencia entre pescar y arrastrar metal.

Especies y profundidades en España

EspecieProfundidad habitualEscuela y jig
Serviola y lecha20 - 80 m sobre estructuraVertical clásico, jig alargado de 100-200 g
Palometón y bonito10 - 40 mVertical rápido, jig ligero de 40-100 g
Dentón y pargo25 - 70 m en roca y mixtoSlow pitch o tai rubber, 60-150 g
Mero y brótola40 - 120 m, rocaSlow pitch, 120-250 g
Gallo y especies de fondo80 - 200 mSlow pitch profundo, 200 g o más
Caballa y jurel5 - 30 mMicro jigging, 20-60 g

Consulta la ficha de cada especie, su hábitat y su talla mínima en la base de datos de peces, y recuerda comprobar la normativa vigente antes de quedarte nada.

Errores que cuestan jornadas

  1. Jig demasiado ligero. Si no mantienes la vertical, no estás pescando. Es el error más repetido y el más caro.
  2. Tocar la caña durante la caída. En slow pitch, la caída es el momento de pesca. Si la controlas con tensión, el jig deja de planear.
  3. Clavar al primer toque. Muchos «toques» son el jig golpeando piedra. Espera a notar peso real.
  4. Bajo de fluorocarbono corto. Dos metros como mínimo. El pez sube rozando el casco.
  5. Freno demasiado apretado. Con trenzado sin elasticidad y un pez que arranca en vertical, un freno duro rompe el bajo o descose la boca en el primer arreón.

Preguntas frecuentes

¿Necesito barco para hacer jigging?

Para el jigging vertical clásico y el slow pitch, sí: es pesca vertical sobre estructura. Pero existe el shore jigging, que lanza casting jigs desde costa —escolleras, cabos, acantilados— y usa el mismo principio de trabajo con jig metálico. El equipo es distinto: caña más larga y jigs aerodinámicos de 20 a 60 g.

¿Spinning o baitcasting para slow jigging?

Baitcasting, con clara ventaja. Te permite controlar la caída con el pulgar, que es la mitad de la técnica, y recuperar con la línea alineada con el eje de la caña, lo que se agradece en jornadas largas. Además la nomenclatura japonesa te lo dice en el nombre del modelo: una caña que acaba en B o HB es de baitcasting; una que acaba en S o HS, de spinning. No son intercambiables.

¿Cuánto pesa el jig que necesito?

Parte de un gramo por metro de profundidad y ajusta desde ahí. A cuarenta metros, un jig de 40-60 g suele funcionar sin corriente; con corriente o deriva, sube. El criterio no es el número: es que tu línea siga entrando vertical. En cuanto sale en diagonal, sube de peso.

¿Por qué mis jigs se enganchan tanto?

Casi siempre por dos motivos. Uno: llevas triple abajo en lugar de assist arriba. Dos: dejas el jig apoyado en el fondo entre golpe y golpe. La secuencia correcta es tocar fondo, recuperar dos o tres metros y empezar a trabajar desde ahí, volviendo a buscar fondo cada cierto tiempo para controlar la deriva.