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Abadejo

Pollachius pollachius(Linnaeus, 1758)

El gádido dorado del Cantábrico: sin barbillón, con la mandíbula inferior adelantada y una línea lateral oscura muy curvada. Caza hacia arriba en la roca batida y es el rey del spinning costero en invierno.

Ilustración de Abadejo (Pollachius pollachius)
H. L. Todd · Public domain · Origen

Cómo identificar el abadejo

El abadejo es el gádido con más carácter de nuestra costa norte: un depredador de roca que sube a cazar a media agua, entra en los rompientes y responde al señuelo como pocos peces del Cantábrico. Tiene el cuerpo alargado y elegante, más estilizado que el del bacalao, con la cabeza puntiaguda y el ojo grande.

Lleva las tres dorsales y las dos anales propias de los gádidos, todas de radios blandos. El dorso es pardo verdoso o bronce oscuro, los flancos tiran a dorado amarillento con un jaspeado fino y el vientre es claro. Recién sacado del agua tiene un brillo cobrizo que se pierde a los pocos minutos.

Rasgos que no fallan

  • Sin barbillón mentoniano: la barbilla está limpia. Si hay barbillón, es bacalao, faneca o maruca.
  • Mandíbula inferior prominente, claramente adelantada respecto a la superior, con aire de pez que mira hacia arriba.
  • Línea lateral oscura y muy arqueada, que describe una curva pronunciada sobre la aleta pectoral antes de enderezarse.
  • Flancos dorados con jaspeado sobre fondo bronce, sin moteado en puntitos ni bandas verticales.

Dónde vive y dónde buscarlo

Ocupa el Atlántico nororiental, desde Noruega y las islas británicas hasta la península ibérica. En España su feudo es la cornisa cantábrica y Galicia, y se enrarece mucho al sur de las Rías Baixas. No está en el Mediterráneo. Vive asociado a la roca, entre la superficie y unos doscientos metros, aunque el pescador de costa se mueve en la franja de cero a cuarenta.

  • Puntas y cantiles batidos: los salientes con corriente y agua blanca son el escenario clásico del spinning de abadejo.
  • Bajos y piedras sueltas de la costa gallega y asturiana, entre 15 y 60 m, donde se sitúan los grandes.
  • Pecios y cascos hundidos del Cantábrico: concentran abadejos de buena talla todo el año.

Comportamiento y alimentación

Es un depredador de emboscada que caza subiendo. Se mantiene cerca del fondo o pegado a la pared, localiza la presa por encima y ataca de abajo arriba con una embestida corta. Su dieta se basa en lanzón, bocarte, sardina, chicharrillo y pequeños gádidos, completada con quisquillas, cangrejos y cefalópodos.

La freza se produce entre enero y abril, en fondos de cuarenta a doscientos metros, con puesta pelágica. Tras el desove, los adultos se arriman a la costa a recuperar peso, y ahí está una de las mejores rachas del año.

Cómo pescar el abadejo

Spinning desde roca

La modalidad que ha hecho famoso al abadejo. Se lanza hacia la zona de agua blanca y se recupera el vinilo a media agua, con un ritmo lento y constante y alguna pausa. El montaje estándar es un shad de 10 a 15 cm sobre cabeza plomada de 10 a 30 g, ajustando el peso a la corriente: el señuelo debe trabajar a un metro o dos del fondo, no arrastrando. Con mar picada y agua turbia, colores oscuros y cuerpos voluminosos; con agua clara, perla y ámbar.

Pesca vertical y jigging desde embarcación

Sobre bajos y pecios funciona el jig metálico de 60 a 150 g trabajado con tirones largos desde el fondo, y también el inchiku y el vinilo montado en cabeza de 40 a 80 g. Casi todas las picadas llegan en los primeros diez metros por encima del fondo y en el momento de la caída, así que mantén siempre la línea controlada.

Curricán costero y pesca con vivo

Navegando despacio a lo largo del cantil, un minnow hundido de 11 a 14 cm a dos o tres nudos localiza rápido los ejemplares activos. Cuando el abadejo está apático, el mejor recurso es un chicharrillo o un lanzón vivo presentado a media agua con plomo corredizo, técnica que selecciona los peces de mayor tamaño.

Cebos y señuelos

  • Vinilo shad de 10 a 15 cm en blanco perla, ámbar o negro, con cabeza plomada de 10 a 30 g desde costa y de 40 a 80 g desde barco.
  • Minnow hundido de 11 a 14 cm con imitación de lanzón o de bocarte, para curricán y para roca con corriente.
  • Jig metálico de 60 a 150 g alargado, en plata y azul, para la pesca vertical sobre bajos.
  • Chicharrillo o lanzón vivo anzuelado por el lomo con anzuelo del 2/0, el cebo de los abadejos grandes.
  • Tiras de calamar o chipirón entero a fondo, muy eficaces de noche desde escollera.

Mejor época y mejores horas

La mejor racha va de octubre a abril. El otoño reúne los peces activos antes de la freza y el final del invierno trae los ejemplares recuperados, arrimados a costa y muy agresivos. En verano el abadejo se descuelga a fondos mayores y la pesca de roca se vuelve irregular, con los juveniles como protagonistas.

Manda la penumbra: la última hora de luz y el amanecer son las franjas de oro, y de noche entra en puertos y escolleras. Suma el factor marea: corriente moviéndose sobre la piedra.

Equipo recomendado

  • Caña de spinning de 2,70 a 3,00 m con acción de 15 a 60 g, con puntera sensible y reserva de potencia para apartarlo de la piedra.
  • Carrete talla 3000 a 4000 con freno progresivo y buen sellado frente al salitre.
  • Línea: trenzado de PE 1.2 a PE 1.5, entre 0,16 y 0,20 mm, con 250 m en la bobina.
  • Bajo: fluorocarbono de 0,35 a 0,40 mm, entre metro y metro y medio, unido con nudo FG o PR.
  • Accesorios: cabezas plomadas de 10 a 80 g, anzuelos del 2/0 al 4/0, salabre de mango largo, chaleco de flotación y calzado de clavos para la roca húmeda.

Normativa y conservación

El Real Decreto 560/1995, consolidado en el BOE, fija en 30 cm la talla mínima del abadejo en aguas españolas. Consulta la versión vigente en el BOE y la información del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y añade la normativa autonómica, que en algunas comunidades endurece medidas o regula zonas concretas de la costa.

En aguas exteriores, la pesca marítima de recreo está sujeta a un límite general de 5 kg por pescador y día, salvo que una sola pieza supere ese peso, y exige la licencia correspondiente. La pesca desde embarcación y la submarina tienen sus propias reglas.

Más allá de la ley, conviene tratarlo con cabeza. Los grandes ejemplares tardan años en hacerse y ocupan puntos concretos: vaciar una piedra en dos jornadas deja un hueco que tarda mucho en llenarse. Devuelve lo que no vayas a comer, evita subir peces desde más de cuarenta metros si piensas soltarlos, porque el barotrauma los mata, y respeta la freza de invierno.

El abadejo en la cocina

Carne blanca, de lascas finas y sabor suave, con menos textura que la merluza pero muy agradecida en fresco. Aguanta mal el almacenamiento, así que se nota mucho la diferencia entre un pez del día y uno de tres días: sángralo y enfríalo nada más capturarlo.

En el Cantábrico se prepara en salsa verde con almejas, al horno con patata panadera y pimiento, y en marmitako sustituyendo al bonito. Los lomos gruesos van bien a la plancha con un refrito de ajo y guindilla, y los ejemplares pequeños, rebozados. En Galicia entra en caldeiradas y empanadas.

Consulta también: el calendario de pesca para planificar la temporada, las tallas mínimas orientativas y la licencia de pesca de tu comunidad antes de salir a por abadejo.

Cómo pescar esta especie

Preguntas frecuentes sobre abadejo

¿Cómo diferencio el abadejo del bacalao?

Mira tres cosas. La barbilla: el abadejo no tiene barbillón y el bacalao luce uno largo y grueso. La boca: en el abadejo sobresale la mandíbula inferior, en el bacalao la superior. Y la línea lateral: oscura y muy arqueada sobre la pectoral en el abadejo, clara y de curva suave en el bacalao. El color también ayuda, dorado bronce frente a moteado variable.

¿Cuál es el mejor señuelo para el abadejo?

El vinilo shad de 10 a 15 centímetros montado en cabeza plomada de 10 a 30 gramos, recuperado lento a media agua, resuelve la mayoría de las jornadas desde roca. En blanco perla o ámbar con agua clara y en negro o tonos oscuros con mar revuelta. Desde embarcación, el jig metálico de 60 a 150 gramos y el minnow hundido de 11 a 14 centímetros son las alternativas sólidas.

¿Cuándo es la mejor época para pescar abadejo?

De octubre a abril. El otoño trae peces activos engordando antes de la freza y el final del invierno los ejemplares ya recuperados, muy agresivos y arrimados a costa. En verano se descuelga a fondos mayores y en la roca quedan sobre todo juveniles. Dentro del día, la última hora de luz y el amanecer, con marea en movimiento sobre la piedra.

¿Qué talla mínima tiene el abadejo en España?

El Real Decreto 560/1995 fija 30 centímetros para el abadejo en aguas españolas. Conviene consultar el texto consolidado en el BOE y la información del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, porque las tallas se revisan, y comprobar además la normativa de la comunidad autónoma donde pesques, que puede añadir medidas más estrictas.

¿Por qué a veces llaman abadejo al bacalao salado?

Es una cuestión de uso comercial arraigada en varias regiones españolas, donde abadejo designa piezas de bacalao en salazón de menor calidad o procedentes de otros gádidos. Nada que ver con el pez de esta ficha, Pollachius pollachius, el gádido dorado del Cantábrico. Existe además el abadejo de roca, otra especie distinta, así que conviene fijarse en el nombre científico.

No lo confundas con…

Fuentes consultadas

Ficha revisada el 20 de septiembre de 2026.