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Bimini twist: la doble línea para pesca de altura, paso a paso

El nudo bimini twist explicado: qué problema resuelve, cómo hacerlo con veinte torsiones y qué montar después sobre la doble línea resultante.

Guía elaborada por el equipo de Pesca Recreativa · Actualizada en septiembre de 2026

El bimini twist no une dos hilos ni ata un anzuelo: crea una doble línea en el extremo de la línea madre, conservando prácticamente toda la resistencia del hilo. Sobre esa doble línea se construyen después las uniones con el bajo de línea. Es el nudo de referencia en pesca de altura —atunes, pez espada, grandes pelágicos— y en cualquier situación donde la rotura no sea una opción.

Qué resuelve el bimini twist

Todo nudo pierde resistencia. En pesca ligera esa pérdida es asumible; en pesca de altura, donde un pez puede aplicar cargas sostenidas durante una hora, no lo es. El bimini resuelve el problema por una vía distinta: en lugar de intentar que el nudo pierda poco, duplica el hilo antes del nudo. Si la doble línea tiene el doble de resistencia y el nudo que la remata pierde un tercio, el conjunto sigue siendo más fuerte que la línea sencilla.

Además, la doble línea aporta un margen de abrasión en la zona más expuesta —los últimos metros, los que rozan con el pez, con el barco y con el fondo— y da un punto de agarre seguro cuando alguien tiene que manejar la línea a mano en la fase final de la pelea.

No es un nudo para principiantes

El bimini exige dos manos, una superficie o dos rodillas donde apoyar la gaza, y bastante coordinación. No es difícil de entender, pero sí de ejecutar solo y con el barco en movimiento. Se prepara en tierra, nunca sobre la marcha.

Cómo hacerlo paso a paso


  1. Dobla la línea y forma una gaza larga.
    Necesitas al menos metro y medio doblado. Pasa la gaza alrededor de las rodillas o de un punto fijo para poder abrirla y cerrarla a voluntad.
  2. Da veinte torsiones a la doble línea.
    Gira la gaza sobre sí misma manteniendo la tensión. Deben quedar unas veinte vueltas apretadas y regulares a lo largo de la doble línea.
  3. Abre la gaza para que las torsiones se compacten.
    Separa las rodillas manteniendo tensa la línea madre. Las torsiones se apretarán unas contra otras formando un cordón limpio.
  4. Haz que el cabo monte sobre las torsiones.
    Baja el cabo hasta ponerlo perpendicular al cordón y deja que vaya enrollándose sobre las torsiones, de vuelta hacia la gaza, cubriéndolas en una segunda capa. Controla el avance con el dedo para que las vueltas queden pegadas.
  5. Bloquea con un medio nudo sobre una hebra.
    Cuando la segunda capa llegue al final, haz un medio nudo del cabo alrededor de una sola de las dos hebras de la gaza y apriétalo.
  6. Haz un medio nudo sobre las dos hebras.
    Ahora el medio nudo envuelve las dos hebras de la gaza a la vez. Este es el bloqueo principal.
  7. Remata con un nudo de tres a cinco vueltas y recorta.
    Da entre tres y cinco vueltas del cabo alrededor de las dos hebras y devuélvelo por el interior antes de apretar. Moja bien, cierra despacio y corta el cabo.

Qué hacer con la doble línea

El bimini es solo el principio. Lo que hagas después con esa doble línea depende del montaje:

Objetivo Cómo continuar
Unir a un bajo de línea grueso Albright usando la doble línea como hilo fino
Conectar a un emerillón Doble línea al emerillón con palomar
Dejar gaza para cambios rápidos La propia gaza del bimini, unida gaza con gaza

Preguntas frecuentes

¿Cuántas torsiones lleva el bimini twist?

Veinte es el estándar con monofilamento. Con trenzado se suele subir a treinta o más, porque el material desliza y necesita más superficie de contacto. Menos de quince torsiones comprometen la resistencia del nudo.

¿Hace falta el bimini en pesca desde costa?

Casi nunca. Es un nudo pensado para cargas muy altas y peleas largas, situaciones propias de la pesca de altura. Desde costa, un FG o un albright bien hechos cubren de sobra cualquier pez que puedas encontrarte.

¿Se puede hacer el bimini solo?

Sí, usando las rodillas para sostener y tensar la gaza, que es el método clásico. Con dos personas resulta mucho más cómodo: una mantiene la tensión y la otra controla las torsiones. Para gazas cortas también existen soportes específicos.